El dilema de Internet y la propiedad intelectual
Entrevista a
Agustín Parma, abogado especialista en derecho internacional y propiedad
intelectual
–¿En dónde
estamos parados con respecto a lo que contempla la ley de propiedad
intelectual en la Argentina?
–Hay una legislación
de propiedad intelectual que es de 1933 y ha tenido algunas actualizaciones
pero es caduca y no se adapta a la situación actual. Entonces, si bien
hay una legislación, necesariamente hace falta una reforma debido
a que hoy la dinámica de la tecnología y los elementos para copiar o
transmitir la información no son los que existían hace 70 años, ni 10
años. En el plano global se están dando algunos fenómenos de actualización
de leyes, algunas muy controvertidas, como la Ley Hadopi en Francia
o el Proyecto SOPA (Stop Online Piracy Act) en Estados Unidos. Argentina
se ha mantenido un poco al margen de lo que son reformas en el tema de
propiedad intelectual, pero sin duda es un tema candente y que debe
abordarse.
–¿Se pueden
cuantificar las pérdidas para las empresas?
–No hay estudios
oficiales sobre las pérdidas, pero sería muy útil tener un informe de
mercado objetivo y serio para contar como elemento para futuras
reformas. Lo que hay son informes de las empresas discográficas que
ponen el grito en el cielo por descargas de música. Pero en contraposición
con esto, en noviembre el Congreso de Suiza adoptó un informe, por pedido
de refuerzo a la ley de propiedad intelectual hecho por un legislador,
que sorpresivamente dice que la ley vigente en ese país es suficiente,
y lo más interesante es que un estudio de mercado que surge del informe
indica que no hay grandes pérdidas económicas si se mira la protección
de obras intelectuales, principalmente en cine, música y software
de videojuegos. El informe dice que las pérdidas que se producen por
un lado se compensan por otro, por ejemplo con publicidad, o venta de
boletos para conciertos.
Cuevana es
un sitio web argentino creado en 2009, dedicado al cine y la televisión, que
ofrece enlaces y un programa que permite ver de forma gratuita películas y
series de televisión. La página es hoy uno de los 20 sitios web más visitados
de Argentina, con medio millón de visitas diarias. Cuevana no almacena datos
sino que pone a la orden menús que facilitan la navegación a través de enlaces
a servicios externos de almacenamiento en línea, algo que ha creado un fuerte
debate sobre la cuestión legal y de derechos de propiedad de autor.
-19 de
noviembre: Telefé, el canal de Telefónica de España, decidió demandar al portal
que reproduce películas y series de manera clandestina en los tribunales de
Buenos Aires.
-22 de
noviembre de 2011: HBO Latinoamérica demandó a Cuevana por presunta violación
de la ley 11.723 de propiedad intelectual.
-29 de
noviembre de 2011: Turner Argentina obtiene una medida cautelar del Juzgado
Nacional de Primera Instancia que ordena bloquear el acceso de cualquier
usuario al portal Cuevana para las series “Falling Skies”, “BRIC” y “26
personas para salvar al mundo”. La medida obliga a las empresas proveedoras de
Internet a bloquear los enlaces web que ofrece el portal a dichas series bajo
apercibimiento de imponerles una multa de 1.000 pesos diarios.-2 de diciembre de 2011: la empresa proveedora de Internet (ISP) Telecentro SA de Argentina habría bloqueado por completo el ingreso de sus clientes al sitio Cuevana amparándose en la medida cautelar. Dicho bloqueo total no habría durado más de 24 horas.
–¿Cómo ve
el futuro de sitios en donde hay un tráfico de material gratuito, como
Taringa u Cuevana?
–Son sitios
que sin duda surgen por una necesidad de usuarios; es un servicio que
la gente está dispuesta a usar e incluso a no dejar de hacerlo. Yo
creo que las reformas a la ley van a pasar por la búsqueda de alternativas.
En los países del Norte hay más conciencia del pago de un canon y entonces
la gente, por una cuestión de información, está dispuesta a hacerlo.
Hoy en Argentina no hay una oferta similar, entonces necesariamente
los usuarios canalizan sus necesidades en los sitios que hay y que
brindan una oferta, muy buena en ese sentido pero que chocan con la protección
actual de propiedad intelectual.–¿Se puede decir que hay un vacío legal en este tema en la Argentina?
–Desde mi
punto de vista hay un vacío legal que es llenado a través de una interpretación
amplia de la ley y las sanciones de propiedad intelectual. Para el profesional
del derecho es un desafío. En el ámbito de las nuevas tecnologías el
derecho está, pero muchas veces se crea porque son situaciones que todo
el tiempo van apareciendo, y en esta dinámica el abogado tiene un
rol importante en la interpretación, en la creación jurídica y en
tratar de construir un marco legal desde el sitio que le toque estar,
asesorando a un productor o a un usuario. El abogado tiene la misión
de buscar un consenso en todos los sectores, en los autores como individuos,
las asociaciones que agrupan a estos, las productoras, las distribuidoras,
los usuarios y llegar en algún momento a gestar una reforma a la ley.
Fuente:http://entornoeconomico.com/2011/12/el-dilema-de-internet-y-la-propiedad-intelectual/
En mi
opinión estamos ante un punto, respecto a la protección de la propiedad
intelectual, a donde converge una encrucijada de diversas situaciones.
Con esto me
refiero a que estamos en una situación donde, en Argentina, prácticamente
carecemos de normativa respecto al tema, ya que contamos con una ley creada en
el año 1933 cuando no era ni siquiera imaginable el fenómeno de internet. Esto
deja desprotegido los derechos de propiedad intelectual y es claramente un
perjuicio para nuestros autores.
Pero como
regular esta situación sin violar el derecho a la privacidad de los usuarios
web, sin crear una norma de censura, como recuperar en una norma 79 años de desregularización
de un sector que avanza a pasos agigantados. Como limitar la circulación de
“productos piratas” en un país donde por ejemplo la piratería forma parte de la
educación, el entretenimiento, e incluso de las reparticiones publicas (esto lo
afirmo ya que lo leí en un artículo mientras investigaba al respecto) ya sea
por factores económicos, una cultura fomentada por la desregulación legal o por
la facilidad y practicidad de obtención de estos Productos piratas.
Otro aspecto
es que internet es un sistema global, mundial; y como tal una solución a este
problema claramente no puede surgir de un país individual o un grupo reducido
de estos, sino que debe surgir de un modo global con el apoyo y compromiso de
todos.
Se debe
tratar de un cambio cultural, ya que si todos tuviésemos una actitud moral
de respeto a nuestros autores y comprendiéramos el daño que causamos y no
recurriéramos a la obtención de productos piratas, tal vez esta situación no existiría esta situación.
Abrego, Cristian Martín.
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